Desde muy chico sentí una curiosidad muy particular por la astrología y miraba mucho las estrellas sin saber exactamente que buscar. Simplemente me preguntaba que hacen ahí y si habría otros niños haciendo lo mismo. Leía o simplemente miraba los dibujos de cuanto libro de astrología aparecía delante de mis ojos.
Empecé a comprender la reencarnación desde los 7 años con una película de "los tres chiflados" en la que su hermana se reencarnaba en una yegua. Ellos fueron mis primeros maestros. Como niño deje de ver su humor y empecé a ver su arte mucho más allá. Estaba muy feliz porque sentí que me habían respondido algo muy importante, aunque no sabía exactamente que.
Ahora siento que toda mi vida es un aprendizaje y una experiencia muy especial a la que estoy infinitamente agradecido.
A los 18 años me hice vegetariano por mi propia decisión de tener una vida más sana, era muy delicado de los intestinos y esto fue una solución mágica.
A los 19 años conocí a los devotos de Krishna y en unos 8 meses me volví un monje de esta religión por 7 años y medio. Aprendí cosas que nunca voy a olvidar, respondieron ampliamente todas mis preguntas y colmaron mis espectativas, me dieron paz interior.
Tuve mi maestro espiritual que me dió un nombre espiritual Ramya Maya das, que significa la energía de la fuente de la belleza. Es un nombre de Dios. El tiene muchos nombres, como nosotros. Sin embargo es uno. Este es muy lindo porque habla de la belleza en todos sus aspectos. La totalidad de la belleza, que incluye la armonía, la paz, el esplendor, la emoción que provoca aquello que es bello... Todos sus aspectos estan incluidos en este nombre, en un idioma que expresa mucho más de lo que uno puede expresar en otro idioma; el Sanscrito.
A los 27 años conocí a Lorena, la esposa de uno de mis mejores amigos Gustavo, ella predijo con lujo de detalles mi futuro. Mi casamiento y el nacimiento de un hijo muy pronto. En ese tiempo yo era monje célibe y no tome tan seriamente sus presagios. Sin embargo todo se cumplió sin yo planificar ni predisponerme a nada.
Este hecho inedito en mi inedita vida me llevo a que comence a estudiar la numerología con mucha dedicación, además de mi inclinación natural hacia estas artes.
A los 28 años me case con una mujer muy sabia y religiosa con la que tuve tres hijos maravillosos. También experimenté la separación con todo lo que ello significa.
En un momento de mi vida como a los 32 años y dedicado al comercio, unos amigos me pidieron que les enseñara lo que sabía de numerología y se me presento una oportunidad que nunca imagine que llegaría tan lejos. Sobre todo por los cambios favorables y los resultados en muchos casos milagrosos que se producen en las personas.
Es un sueño cumplido. Ahora tengo más de 5000 alumnos y más de 10000 consultas. Me dedico de lleno a estas ciencias espirituales que he ido incorporando en este mágico camino: Yoga, Meditación, Reiki, Numerología, Tarot, Radiestesia, Terapia de Vidas Pasadas, y otras.
A mi me cambió la vida escuchar estos temas que quiero difundir, y me gustaría que otros también lo tengan a su alcance. En lo personal, la forma de vida convencional no me satisfacía y me sentía muy vacío desde muy niño.
Lo que quiero presentar considero que es lo más valioso que puedo compartir con otro ser humano, porque para mi le dio sentido a todo. Alejó mis dudas, miedos, incertidumbres y me hizo ver la verdadera belleza de la vida con una visión más sólida y profunda RAMYAMAYA.
Considero que ayudando a otros a resolver sus problemas existenciales a través de una buena guia que facilite continuar y ampliar este camino de búsqueda interior es lo mejor que puedo hacer por mi mismo y me siento muy afortunado de poder dedicarme a esto, me da recompensas incomparables que llenan cualquier posibilidad de vacío.
